21.10.08

Eclipse

La impotencia es el sentimiento más insoportable y abrumador que experimenté por mucho..no poder explicarle a una persona cuánto te importa, todo lo que darías por él, las cosas que sentis cuando está con vos... nunca nunca sentí tantas ganas de gritar, es como ver a través de un televisor cómo en tu lugar hay otra persona... que te esta reemplazando y que no le importa. Y ahí sentis como el corazón se comprime y de a poquito se cae a pedazos.. pero vos seguis amando a la persona con cada uno de esos pedazos. Seguis sintiendo desprecio por cada persona que te lastimó.. y pensás que mierda hiciste mal. Aprendí que no es bueno arrastrarse por nada ni por nadie. Si lo hubiera sabido en ese entonces, no me habría lastimado tanto y no vería todo tan oscuro como ahora.

18.10.08

Dreams are the most unexpected lie


Me gustaría poder asegurar que esta todo bien cuando en realidad todo se cae a pedazos.
Me gustaría decir que ya no sangra cuando es la herida más fresca que tengo.
Me gustaría poder asegurar que ya esta todo olvidado cuando en realidad lo siento como si fuera ayer.
Me gustaría ser capaz de gritar que ya no lo quiero cuando la verdad es que no respiro desde la ultima vez que lo vi.
Tantas..tantas cosas que son verdad y me hacen mal.... y sólo las mentiras me devuelven una sonrisa.

16.10.08

Lejos de dónde?


-Lejos.- Había dicho la última vez. Ahora me encontraba escribiendo en mi diario tirado sobre un raído sofá escuchando caer las gotas de lluvia sobre el tejado de chapa. De vez en cuando levantaba la vista ante el sonoro sonido que la gotera provocaba dentro de la cacerola de acero inoxidable que había sobre una silla en frente mío. Mis pensamientos más profundos pasaban al papel amarillento de ese gastado cuaderno. La punta de la pluma rasgaba ávidamente la superficie áspera en mis momentos de más inspiración. Escribía sin sentido. Por inercia. Hasta que algo reflotaba desde lo más hondo de mi mente y se expandía a lo largo de los renglones llenándolos de pasiones olvidadas, recuerdos ajados, amores prematuros y demás. Me detuvo el golpeteo inesperado de la puerta. Nadie sabía en dónde estaba, por lo menos nadie que yo conociera. No esperaba visitas, por lo tanto, debía suponer que cualquier persona, ser, o cosa que llamaba a mi puerta no sabía quién era yo y no le importaba en absoluto el hecho de que allí afuera estuviera cayendo el mayor diluvio de los últimos meses. Suspiré y me levanté a regañadientes ya que me encontraba muy a gusto entre los almohadones de goma espuma apelmazada que se habían amoldado a la forma de mi cuerpo. Tirité levemente por el frío que avanzaba sobre mí a medida que bajaba la escalera de caracol y sonó otro repique sobre la madera. Me coloqué el abrigo que se encontraba colgado en el perchero de al lado de la entrada y abrí la puerta con un giro de la vieja llave.

13.10.08

Escapando de lo corriente

Los placeres violentos terminan en la violencia,

y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo

que se consumen el fuego y la pólvora

en un beso voraz.

Romeo y Julieta, acto II, escena VI