15.12.14

Cielo estrellado

Con certeza puedo decir que la luna y las estrellas no sólo me guían, sino que me sostienen. Entonces estoy pegada al suelo pero no porque éste me aferre, sino porque ellas me mantienen contra él. Por eso esa sensación aplastante ante el cielo abierto y estrellado. Algún día dejarán de presionar y simplemente vamos a navegar entre ellas. Sé que será pronto porque estaban esperando a que nos encontremos.

17.7.14

Abre el libro y se difumina el recuerdo que creía intacto. Crece en el relato y ya la memoria es un mar de formas que no son formas, palabras que no son palabras, sueños que ya no son sueños. Mueve la hoja.. la cambia. Ese canje tan rutinario ahora era tan exacto, tan encantador, tan preciso, tan necesario, urge entre sus dedos y se arrepiente en su auge, más rápido que su lagrima consiguiente que resbaló... rodó... mojó y se estrelló por su pelo en su pecho. No comunica ella lo que siente cuando escribe, no lo dice con vanas palabras y a su parecer, a su sentir, a su corazón es mucho mejor llorar. Lo que creía olvidado, gana melancolía, lo que alguna vez fue gloria ahora es nostalgia y aquello que no quería irse, que se negaba a desaparecer.. se ha ido tan de pronto, tan de prisa. Sin siquiera sorprenderse por esto, tan acostumbrada a lo que nos tiene ensimismados casi siempre sin quererlo, no logra reaccionar de forma atenta a esta declaración. Es la confesión de ella, de su libro, de su recuerdo, su confesión.

Junio 2009
Sueños brumosos y confusos.
Una vez quise soñarte pero desperté de angustia al verte. Quería verte y sólo podía en mi cabeza.. en mis recuerdos.. en mis delirios. Hundí la cara en la almohada y lloré como hacía mucho no lo hacía. Me había reanimado el dolor. Siempre sirve que te duela para hacerte volver de un estado de inconciencia. En el estado en el cual no sentís, no ves, no llorás, no hablás, no nada. Ese llanto desesperado e incontrolable que salía de mi ser, no se podía apaciguar con ningún pensamiento o recuerdo.. todo lo que llenaba mi cabeza hacía las lágrimas más intensas y con más sentimiento. El dolor. El dolor en el corazón, en el pecho, en la garganta luego de haber reprimido tanto tantas cosas, en mis manos, en mis muñecas, en mis brazos... el dolor y sus múltiples manifestaciones en mí. Levanto la vista y entre las nubes cálidas y húmedas de mis ojos logro divisar unas plumas... un ataque de risa irónica entre los quejidos ahogados empieza a surgir. Todo es tan ridículo. Lográs traspasar hasta la barrera de lo que es pesadilla y sueño. Podés pasar por una de esas hermosas ensoñaciones que mi inconciente espera ansiosamente recrear pero en realidad sufro cada vez que te atisbo a la lejanía y si pudiera no llorartesi pudiera al menos no recordarte...


Septiembre 2009

15.7.14

Ojalá ella esté cuando despiertes

"Supongo que llegarás uno de estos días, espero que hayas descansado, creía que ibas a llamar desde casa de tu madre, pero ya debería saber que contigo no se puede contar para estas cosas, en fin, no importa, quedan aquí las palabras de recibimiento de una amiga, llámame cuando te apetezca, cuando se te antoje, pero no como quien se siente obligado, eso sería malo para ti y para mí, a veces imagino lo maravilloso que sería que me llamases sólo porque sí, simplemente como alguien que tiene sed y bebe un vaso de agua, pero eso ya sé que es pedirte demasiado, nunca finjas conmigo una sed que no sientas, perdona, lo que quería decirte no es esto, simplemente desearte que regreses a casa con salud.(...)"
Poco a poco su expresión se fue tornando seria, luego reflexiva, luego inquieta, le había venido a la memoria lo que la madre le dijo, "Ojalá ella todavía esté cuando tu despiertes", y estas palabras sonaban ahora en su mente como el último aviso.(...)
 "Supongo que ésas eran palabras que necesitabas oir, Así es, Despertaste y todavía estaba aquí, no se durante cuánto tiempo más, pero estaba.(..)" 
A veces nos preguntamos por qué la felicidad tarda tanto en llegar, por qué no vino antes, pero si nos aparece de repente, como en este caso, cuando ya no la esperábamos, entonces lo más probable es que no sepamos qué hacer con ella, y la cuestión no es tanto elegir entre reír o llorar, es la secreta angustia de pensar que tal vez no consigamos estar a la altura.(...)Se deslizaba lentamente hacia el sueño cuando María Paz le susurró al oído, Qué maravilloso sería que me llamases sólo porque sí. Probablemente diría el resto de la frase, pero él ya se había levantado, ya se había puesto la bata sobre el pijama, ya marcaba el número. María Paz preguntó, Eres tú, y él respondió, Soy yo, me dio sed, vengo a pedirte un vaso de agua.

18.6.14

En cuanto hubo salido de la habitación, Lord Henry cerró sus párpados y se puso a reflexionar. Realmente, poca gente le había interesado tanto como Dorian Gray; y, con todo, la loca adoración del mancebo por otra persona no provocaba en él una sensación de molestia, ni el más leve arrebato de celos. Antes bien, le satisfacía. Esto hacía de él un objeto de estudio más interesante. Siempre se había sentido atraído por los métodos de las ciencias naturales, aunque los fines de estas ciencias, por otra parte, le habían parecido triviales e intrascendentes. Y así había comenzado por hacer su propia vivisección para acabar haciendo la de los demás. La vida humana era lo único que le parecía digno de ser investigado. En comparación con ella, todo lo demás carecía de valor. Era cierto que al examinar la vida en su extraño crisol de dolor y de goces, no podía uno ponerse la mascarilla de cristal, ni evitar que los vapores sulfurosos turbaran el cerebro y enturbiasen la imaginación con monstruosas fantasías y sueños deformes. Había venenos tan sutiles, que sus propiedades no se podían conocer a menos que uno los experimentara en su propio cuerpo. Había enfermedades tan extrañas que había que padecerlas si se quería comprender su naturaleza. Y, sin embargo, ¡qué grandioso premio el que se recibía! ¡Qué maravilloso se presentaba el mundo entero ante nuestro ojos! Observar la lógica extraña y rigurosa de las pasiones y la vida emocional y policroma del intelecto; advertir dónde se encuentran y dónde se separan, en qué punto corren al unísono y en cuál marchan desacordes ... ¡qué placer se halla en todo eso! No hay precio demasiado alto si se trata de pagar una sensación.

26.4.14

Opuestos

Incluso en la soledad hay cierta hermosura, en su melancolía. Es casi necesaria, en una relación simbiótica casi parecida a la del recuerdo y el olvido. Esos polos opuestos que suelen atraerse de manera tan necesaria, tan inevitable. En el trayecto vital, uno aprende a apreciar esta manera única que tiene la vida de pasar. Tan irrefrenable y constante. Tan llena de altibajos y contrapuntos. Como una pieza musical llena de pasajes que se corresponden de tal forma que encajan. Y ya no se trata de vivir el olvido como algo malo o la dicha como algo bueno, sino de disfrutar de ambas partes de la obra. Ya no quería mirar el mar porque ella no estaba conmigo. Ahora lo miro porque solíamos hacerlo juntos.

13.4.14

I'll be

The strands in your eyes that color them wonderful,
stop me and steal my breath.

And emeralds from mountains thrust towards the sky
never revealing their depth.
Tell me that we belong together,
Dress it up with the trappings of love.
I'll be captivated,
I'll hang from your lips,
Instead of the gallows of heartache that hang from above.


I'll be your crying shoulder,
I'll be love's suicide
I'll be better when I'm older,
I'll be the greatest fan of your life.

And rain falls angry on the tin roof
As we lie awake in my bed.

You're my survival, you're my living proof.
My love is alive and not dead.
Tell me that we belong together.
Dress it up with the trappings of love.
I'll be captivated,
I'll hang from your lips,
Instead of the gallows of heartache that hang from above

And I've dropped out, I've burned up, I've fought my way back from the dead.
I've tuned in, turned on, remembered the things that you said

12.4.14

El aura


Cuando algunas personas entran a la vida de uno, no hay mucho que se pueda hacer para evitarlo. No si te conectan lazos como otras personas, lugares, encuentros. Y uno no puede volver el tiempo atrás y nunca conocerlas. Tampoco puede simular que nunca las conoció, o supo su nombre o lo que estudiaba, por ejemplo. Y qué pasa si uno se acerca más a esa persona? Si se acerca lo suficiente como para ver sus metas, sus pasiones, sus miedos, sus certezas. Y se va empapando en todo conocimiento que comprenda a ésta persona y su constitución de ser. Se empieza a sentir afecto y ya uno no quiere olvidarla, quiere verla más seguido y compartir esos momentos de largas charlas invaluables que sólo una amistad verdadera puede darle. De esas que parecen playas pero en realidad esconden mucho, muchísimo. Y significan aún más. Estas personas, estos efímeros cofrecitos de secretos, promesas, sueños, esperanzas y resguardos de la realidad, son justamente eso... efímeras. Uno desearía no tener nunca que desprenderse de aquel encuentro casual cada tanto o, de esos otros tan esperados y planeados cuando los horarios de las dos personas son ajustados. Lo que se espera es que esos sueños compartidos, lleguen algún día a cumplirse y la felicidad compartida colme nuestras vidas día a día. Que los caminos se retroalimenten. Por que de eso se trata la amistad. Que todas las risas se puedan compartir porque así son más lindas y llenan más. Y todas las tristezas y dolores también, así duelen menos. A veces la vida tiene otros planes, y hay que saber vivir con eso, me repito siempre desde que una de esas personas se fue. Alguna vez conocieron a alguien tan brillante que les alegraba el día con su sola sonrisa? O que era tan confiable como uno mismo a la hora de guardar secretos? Yo sí. Y ahora que lo escribo, siento que fui muy afortunada. Esos brillitos, esas lucecitas, esos halos que la rodeaban.. siguen acá. No se pueden ir porque se quedaron pegados a las personas que éste ser conoció y acarició. Yo conocí sus sueños y sus deseos con tanta felicidad como a mis propias metas. Yo la abracé cuando ella lo necesitó y recibí su abrazo cuando yo así lo esperaba. Reímos mucho y también compartimos algún que otro dolor. Ahora ya no sé quitarme esta sensación de su presencia lumínica en cualquier risa o chica de pelo largo y castaño. Porque la suelo ver muy seguido, esperando que sea ella.. Por que la última vez que la vi, estaba acostada en mis piernas y yo le acariciaba el pelo mientras charlábamos de la vida y nuestro futuro. Porque sus lucecitas me siguen, pegadas a mi ser como gotitas de lluvia. Y en mi corazón guardo esos momentos de amistad, por siempre-. 

2.4.14

Never met a love like this before

Hay muchas cosas que anestesian nuestra mente, nuestro dolor.- No confundir dolor con confusión.- Las anestesias vienen en muchas formas, ninguna viable a la hora de calmar la conciencia, pero mientras esté bajo los efectos, todo se verá bien. Los recuerdos son lo contrario a una  anestesia, cuando te traicionan y aparecen cuando menos los querés: un aroma, una palabra, una forma, y te disparan al pasado, a ese hecho o persona. Una persona puede ser una anestesia. Una actividad puede ser una anestesia. Dormir. Pensar en nimiedades. Raro pensar que las cosas más lindas funcionan como recordadores y no como anestesia. Entonces ya no estás anestesiado todo el tiempo como yo lo estaba, antes de empezar a escribir esto. Ya no estás para nada exento, por que su recuerdo es como el aire, no se puede escapar. El nombre de esa persona está hasta entre las personas que hablan a tu alrededor, al igual que su pelo, su rostro. Su voz en todas las canciones, su risa en todas las bromas, sus gestos en todos lados. Raro pensar que no puedo ir a casi ningún lugar de esta ciudad sin tenerte in the back of my mind. Ahora ya es como una parte más de mi mente,casi como algo que se da por supuesto. Como si tu voz fuese la voz de mi conciencia.
This thoughts keep me awake at night.



Se fue la anestesia y ahora todo duele. Duelen los golpes viejos y los nuevos. Las palabras, las conclusiones, los argumentos. Todo te hace llorar, te lastima y te sensibiliza. Y valorás el amor, muchísimo. Y extrañás. Extrañás todo y no querés ni que te hablen de eso. 

Miedo

A veces tengo miedo de escribir, no saber con qué me voy a encontrar. Con qué recuerdo reprimido, qué tristeza lejana, con qué conclusión tortuosa. Después, tengo miedo de no poder terminarlo. O que sea muy largo, no poder darle fin. También de que sea malo. De que sea revelador de oscuridades. Que mi texto sepa más que yo de mí misma. Miedo al vacío ese luego de volcarme en la hoja. Miedo a no ser feliz al terminar. En fin, miedo gobernador de vidas. Miedo paralizante, obstáculo de ideas, desahogos, hasta de amores y sensaciones. Entonces me llena, y no me deja siquiera razonar. Empaña la posible atracción hacia una de las pocas cosas que me sirven de catarsis. Y se disfraza. A veces es olvido, a veces es cansancio. Yo sé que es él, pero mi inconsciente me dice que lo ignore. Y lo derivo, lo empujo, lo retraso.. Intento, suspiro, no puedo. Hasta una palabra puede sonar terriblemente errada si se está empeñado en conseguirlo. No puede ser sólo el temor a equivocarse, claro, pero en gran parte ese gana. Qué tal el miedo a perder la sensación previa al desahogo? Qué pasa después de que uno lee su propio producto de emociones? Da temor el saber finalmente qué se siente tener ese peso fuera de uno mismo? El saber que el siguiente paso es enfrentar las propias palabras contándonos de la manera más cruda lo que nos sucede, esa manera en que sólo la falta de tacto y piedad hacia uno mismo pueden tener? Entonces no es "a veces tengo miedo". Es "siempre". Y no es miedo. Soy yo.

10.3.14

About hurting

We tend to see the brighter side of people. We simply assume that they are perfect and we choose to fall for them. We never see the sings, the little things that show us the door to the other side. And we fall. We fall in love with them but still, think they’re perfect. That’s our mistake. They are as far from perfect as we. So we start to see the leaks. The blur. And we get mad. At them. At ourselves for not noticing before. And we get disappointed and we hurt. We cry. We hurt them as well. We leave. What we’re never gonna learn is that they can be loved for their dark side as well. And that they don’t need to hide it, and we don’t need to hide our dark side either. We just got to find that one person.. that person who will know our flaws as well as our qualities and love everyone of them. Don’t get mad if you don’t find that person on time, or ever. It can be hard.. and is very special when you do. But you can try to love the ones you know, knowing their flaws and trying to love them as well. That’s a start. Love is not easy and it isn’t perfect at all. So stop looking for perfection, and start looking for that crazy and completely absurd sensation of madness that love can give you, when you see that imperfect being and still, love it. 

6.3.14

Se puede elegir hacia dónde se va? O es el destino algo tan afirmado que sólo se puede caminar hacia él como un condenado a muerte deseando que su paseo sea lo más amable posible? El saber dónde vamos,  podría cambiar nuestra visión? Por cierto que sí.
Sólo cuando nos hacen una pregunta, a pesar de que nosotros mismos nos la hayamos planteado antes, al oírla salir de los labios de otra persona.. .se vuelve real. Nos choca más. Nos marca y nos obliga a realmente analizarla. Porque tendemos a anestesiarnos. Algo parecido a repetir la misma palabra una y otra vez hasta que pierde el sentido.  Así se pasa el tiempo. Así se pierde. Así se ignora. Así se posterga. Así se vive aún muriendo. Cuando alguien me pregunta qué quiero hacer con mi vida siento que tengo todas las respuestas y a la vez ninguna. Siento que tengo miles de preguntas pero que a su vez carecen de respuesta y esa, justo esa respuesta ronda en mi cabeza pero no sale. No sale por mis labios y ni siquiera se puede encontrar. Como una luz imperceptible, que se sabe que esta ahí pero sin embargo no dónde está ubicada. No puedo alcanzarla. Se escapa y reafirma mis dudas sobre lo perdida y confundida que estoy. Y a la vez me da esperanza y me hace sentir segura, segura de que todo va a estar bien. Por alguna extraña razón. Por alguna mágica profecía propia, inventada por .. quién sabe? El imaginario infantil? El sueño adolescente?  Espero nunca perder eso. La capacidad de siempre esperar lo mejor. Esa luz que brilla y a la vez no se sabe siquiera si está, si es un reflejo de otra, si ya murió y como una estrella lejana sigue alumbrando a pesar de su ocaso. Tal vez no exista. Tal vez es una ilusión. Pero si algo sirve para mantener viva otra cosa, por más que sea la esperanza, o algo tan simple como las ganas... entonces cuenta. Cuenta como todas esas preguntas sin respuesta y todas esas respuestas sin preguntas. Cuenta como todas esas estrellas que miran los enamorados pero que probablemente ya estén muertas. No sé realmente la respuesta, no sé siquiera si algún día la voy a tener... lo que sí sé es que mientras la busque, voy a vivir, y mientras la pierda, la voy a seguir intentando encontrar.  Tantas veces como pueda voy a dejar que mi corazón naufrague, con seguridad volverá a encontrarse. 
No sé cuál es nuestro problema, el de los seres humanos. Nos aferramos a lo efímero, nos abrazamos a lo frágil. Una persona, un lugar, un momento, un objeto. No aprendemos nunca a desprendernos. No aprendemos a ceder. Nos duele cada paso hacia delante, cada etapa superada. Nos cuesta superar viejos sentimientos, los seguimos releyendo una y otra vez. Hacemos de todo para revivir cenizas que nunca más serán llamas. Apretamos, asfixiamos, nos lastimamos. Y este ciclo puede seguir, de por vida si es el caso, o puede terminar bruscamente y dejarnos un agujero enorme. Nosotros le damos esa importancia. Nosotros manejamos el tamaño de esa cicatriz. Un pequeño raspón puede convertirse en corte profundo si no se deja cicatrizar. Todo tiene que pasar. Todo está destinado a ser finito. Y sólo lo que sentimos...lo que pasa dentro nuestro, puede hacer de algo efímero algo inmortal. Como un amor que nunca se olvida, como una persona que nunca se va... a pesar de que se fue hace rato. Esas cosas que están hechas para irse, y se quedan para siempre. No sé qué es en el desarraigo lo que tanto asusta, lo que tanto duele. Quizás la soledad, lo que venga después, el vacío, que no se pueda llenar. Lo desconocido, lo que nunca pasó aún, asusta. Nos da miedo crecer. Nos da miedo avanzar. Nos da miedo olvidar. Nos da miedo cambiar. Le tememos a la base de la vida: la evolución. La memoria es un espina venenosa para quien sufre y una caricia para quien recuerda con amor. Todo depende de cómo aprendamos a desprendernos. 
I’m trying to keep my calm, I can’t go any further.
I’m just searching for a place, please tell me where to find it.
I’ve been like this almost my entire life, or at least what I can remember.
I also remember I could felt, but not anymore.
I would appreciate the sun on my skin, the wind on my face,
The touch of your hand, your whispered words in my ear.

I know I’m not the only one who’s searching,
I know that you’ve felt it too, do these tears are here to stay,
Or is this just temporary?
Am I going to be allowed to live again? To heal my brain?
Do this tears are here to stay?

I’m In a place I can’t call my own. I don’t feel like I belong.
There’s so much trash around me, I wouldn’t know how to leave.
So I sing this song, I spend the day … daydreaming.
So this is how it is?
So this is how it’s going to be?

Don’t break me, don’t touch me, don’t even look at me.
I just wanna be another shadow, something you’ll ignore.
Somehow I like it, I like to be ignored.
So don’t love me, don’t love me anymore.

Don’t say that you need me, I don’t even need me.

El tren

Ella le dedicó una sonrisa y lo dejó perderse en la multitud. Se escuchó de fondo el silbato del tren y miró hacia delante sin importarle que él la seguía mirando. Seguramente ya se podía relajar. Todos estos días dando vueltas, ordenando papeles, preparando maletas, todo para éste momento. Suspiró y sacó un anotador.
“Sueño lo que sueño porque soy lo que no quiero”.
Se puso los anteojos y contempló inerte su propia caligrafía. ¿Significaba eso que estaba decepcionada? ¿Había dedicado toda su vida a convertirse en una persona que no se agradaba a sí misma?
La tinta lentamente se formó al papel y no hubo vuelta atrás. Eso quedaría grabado para recordarle por qué se iba. Por qué aceptaba un trabajo tan lejos de su flamante marido con la excusa de que pagaban más.

“Vivir sin alegría, sin tristeza y sin miedos”

Cuando pensaba en alguien sin emociones, pensaba en una persona sin vida. Viva, sí, pero muerta de esperanza. Esperanza de crecer o de cambiar siquiera. Si no se teme a nada, no se desafía nada, y uno queda en el mismo lugar, pensó. Cambió de enfoque: ¿Qué pasaba cuando había decidido dar el “sí” a ese hombre que conocía hacía apenas dos años? ¿Y qué son dos años en comparación de toda una vida? Acarició el papel para comprobar que la tinta se había secado y mojó sus labios nerviosa. Otra verdad. Imperturbable sobre el papel. Se limitó a pensar que eran sólo ideas, su vida no era así. Su vida era lo que ella hacía con su vida.

“A veces añorando, se llega a vivir de recuerdos”

Otra vez se retrucaba. No podía seguir así. Tenía que parar. Suspiró y se le escapó un gemido de ligera angustia. Temía perder todo por añorar algo que nunca conseguiría. Pero, al fin y al cabo, ¿qué era su “todo”? ¿Era él? ¿Su trabajo? ¿Ella misma? ¿Es posible perderse a uno mismo?, pensó. Dudó en torno a esa pregunta. ¿Acaso se había perdido ya? Sintió que el tren arrancaba. ¿O ya había arrancado antes? Miró al asiento frente a ella y había una mujer mayor observándola ávidamente. Bajó la mirada hacia su anotador y sintió que quería que nunca nadie lea sus anotaciones. No quería ser esa persona. Escribir cosas sin sentido y desesperanzadoras en un tren en el que quizás no quería estar y temiendo perderse. Era él quizás su salvavidas. Lo que la sacaba a flote de sus propios pensamientos. Sí. Ahí se alegró. Recordó. Recordó que cuando ella se sentía sola y empezaba a anotar frases, él aparecía y de un momento a otro ya no anotaba más. Y se sonrió a sí misma mientras jugaba con su pelo. O incluso antes de subir al tren, él le guiñó un ojo y le dijo que todo iba a estar bien. ¿Él sabía? ¿Sabía que ella iba a sentirse así? ¿Tanto la podía conocer después de dos años? Después de todo ¿Qué es el tiempo? ¿Quién dice cuándo es suficiente y cuándo no? Quizás él la conocía más de lo que ella se conocía a sí misma. Perdió el hilo. No recordaba si el tren ya había arrancado o no. Cerró los ojos y se concentró. Odiaba cuando pasaba esto. Tocó su bolsillo y sí.. las pastillas estaban ahí, pero no las quería tomar. Aunque temía demasiado lo que podía llegar a ver.. a veces aterraban. Abrió los ojos con terror y de repente, como cuando se quita una bandita de golpe. Él estaba ahí, en el asiento contiguo al de la señora mayor. Al principio la miraba atentamente, como buscando algo en ella. Luego se relajó en una sonrisa y bajó la mirada al anotador. Ella lo guardó lentamente sin perder contacto visual y le preguntó por qué estaba allí. El tren arrancó y se llevó con ella la esperanza de que él se pudiera bajar.

Caught you in the middle.


You were dreaming when I first saw you, Classic meeting, everybody has something to dream. Hoping for the best, I tried to open your eyes. When you saw me, I realized, that there’s always a person that loves more than the other.. only that I wish it wasn’t me. Talked a while, laughed sometimes, dreams are the most unexpected lie. Then it happens, our walk didn´t end so well, and you went to another road. I didn´t blame you, I caught you in the middle, in the middle of another walk.