10.3.14

About hurting

We tend to see the brighter side of people. We simply assume that they are perfect and we choose to fall for them. We never see the sings, the little things that show us the door to the other side. And we fall. We fall in love with them but still, think they’re perfect. That’s our mistake. They are as far from perfect as we. So we start to see the leaks. The blur. And we get mad. At them. At ourselves for not noticing before. And we get disappointed and we hurt. We cry. We hurt them as well. We leave. What we’re never gonna learn is that they can be loved for their dark side as well. And that they don’t need to hide it, and we don’t need to hide our dark side either. We just got to find that one person.. that person who will know our flaws as well as our qualities and love everyone of them. Don’t get mad if you don’t find that person on time, or ever. It can be hard.. and is very special when you do. But you can try to love the ones you know, knowing their flaws and trying to love them as well. That’s a start. Love is not easy and it isn’t perfect at all. So stop looking for perfection, and start looking for that crazy and completely absurd sensation of madness that love can give you, when you see that imperfect being and still, love it. 

6.3.14

Se puede elegir hacia dónde se va? O es el destino algo tan afirmado que sólo se puede caminar hacia él como un condenado a muerte deseando que su paseo sea lo más amable posible? El saber dónde vamos,  podría cambiar nuestra visión? Por cierto que sí.
Sólo cuando nos hacen una pregunta, a pesar de que nosotros mismos nos la hayamos planteado antes, al oírla salir de los labios de otra persona.. .se vuelve real. Nos choca más. Nos marca y nos obliga a realmente analizarla. Porque tendemos a anestesiarnos. Algo parecido a repetir la misma palabra una y otra vez hasta que pierde el sentido.  Así se pasa el tiempo. Así se pierde. Así se ignora. Así se posterga. Así se vive aún muriendo. Cuando alguien me pregunta qué quiero hacer con mi vida siento que tengo todas las respuestas y a la vez ninguna. Siento que tengo miles de preguntas pero que a su vez carecen de respuesta y esa, justo esa respuesta ronda en mi cabeza pero no sale. No sale por mis labios y ni siquiera se puede encontrar. Como una luz imperceptible, que se sabe que esta ahí pero sin embargo no dónde está ubicada. No puedo alcanzarla. Se escapa y reafirma mis dudas sobre lo perdida y confundida que estoy. Y a la vez me da esperanza y me hace sentir segura, segura de que todo va a estar bien. Por alguna extraña razón. Por alguna mágica profecía propia, inventada por .. quién sabe? El imaginario infantil? El sueño adolescente?  Espero nunca perder eso. La capacidad de siempre esperar lo mejor. Esa luz que brilla y a la vez no se sabe siquiera si está, si es un reflejo de otra, si ya murió y como una estrella lejana sigue alumbrando a pesar de su ocaso. Tal vez no exista. Tal vez es una ilusión. Pero si algo sirve para mantener viva otra cosa, por más que sea la esperanza, o algo tan simple como las ganas... entonces cuenta. Cuenta como todas esas preguntas sin respuesta y todas esas respuestas sin preguntas. Cuenta como todas esas estrellas que miran los enamorados pero que probablemente ya estén muertas. No sé realmente la respuesta, no sé siquiera si algún día la voy a tener... lo que sí sé es que mientras la busque, voy a vivir, y mientras la pierda, la voy a seguir intentando encontrar.  Tantas veces como pueda voy a dejar que mi corazón naufrague, con seguridad volverá a encontrarse. 
No sé cuál es nuestro problema, el de los seres humanos. Nos aferramos a lo efímero, nos abrazamos a lo frágil. Una persona, un lugar, un momento, un objeto. No aprendemos nunca a desprendernos. No aprendemos a ceder. Nos duele cada paso hacia delante, cada etapa superada. Nos cuesta superar viejos sentimientos, los seguimos releyendo una y otra vez. Hacemos de todo para revivir cenizas que nunca más serán llamas. Apretamos, asfixiamos, nos lastimamos. Y este ciclo puede seguir, de por vida si es el caso, o puede terminar bruscamente y dejarnos un agujero enorme. Nosotros le damos esa importancia. Nosotros manejamos el tamaño de esa cicatriz. Un pequeño raspón puede convertirse en corte profundo si no se deja cicatrizar. Todo tiene que pasar. Todo está destinado a ser finito. Y sólo lo que sentimos...lo que pasa dentro nuestro, puede hacer de algo efímero algo inmortal. Como un amor que nunca se olvida, como una persona que nunca se va... a pesar de que se fue hace rato. Esas cosas que están hechas para irse, y se quedan para siempre. No sé qué es en el desarraigo lo que tanto asusta, lo que tanto duele. Quizás la soledad, lo que venga después, el vacío, que no se pueda llenar. Lo desconocido, lo que nunca pasó aún, asusta. Nos da miedo crecer. Nos da miedo avanzar. Nos da miedo olvidar. Nos da miedo cambiar. Le tememos a la base de la vida: la evolución. La memoria es un espina venenosa para quien sufre y una caricia para quien recuerda con amor. Todo depende de cómo aprendamos a desprendernos. 
I’m trying to keep my calm, I can’t go any further.
I’m just searching for a place, please tell me where to find it.
I’ve been like this almost my entire life, or at least what I can remember.
I also remember I could felt, but not anymore.
I would appreciate the sun on my skin, the wind on my face,
The touch of your hand, your whispered words in my ear.

I know I’m not the only one who’s searching,
I know that you’ve felt it too, do these tears are here to stay,
Or is this just temporary?
Am I going to be allowed to live again? To heal my brain?
Do this tears are here to stay?

I’m In a place I can’t call my own. I don’t feel like I belong.
There’s so much trash around me, I wouldn’t know how to leave.
So I sing this song, I spend the day … daydreaming.
So this is how it is?
So this is how it’s going to be?

Don’t break me, don’t touch me, don’t even look at me.
I just wanna be another shadow, something you’ll ignore.
Somehow I like it, I like to be ignored.
So don’t love me, don’t love me anymore.

Don’t say that you need me, I don’t even need me.

El tren

Ella le dedicó una sonrisa y lo dejó perderse en la multitud. Se escuchó de fondo el silbato del tren y miró hacia delante sin importarle que él la seguía mirando. Seguramente ya se podía relajar. Todos estos días dando vueltas, ordenando papeles, preparando maletas, todo para éste momento. Suspiró y sacó un anotador.
“Sueño lo que sueño porque soy lo que no quiero”.
Se puso los anteojos y contempló inerte su propia caligrafía. ¿Significaba eso que estaba decepcionada? ¿Había dedicado toda su vida a convertirse en una persona que no se agradaba a sí misma?
La tinta lentamente se formó al papel y no hubo vuelta atrás. Eso quedaría grabado para recordarle por qué se iba. Por qué aceptaba un trabajo tan lejos de su flamante marido con la excusa de que pagaban más.

“Vivir sin alegría, sin tristeza y sin miedos”

Cuando pensaba en alguien sin emociones, pensaba en una persona sin vida. Viva, sí, pero muerta de esperanza. Esperanza de crecer o de cambiar siquiera. Si no se teme a nada, no se desafía nada, y uno queda en el mismo lugar, pensó. Cambió de enfoque: ¿Qué pasaba cuando había decidido dar el “sí” a ese hombre que conocía hacía apenas dos años? ¿Y qué son dos años en comparación de toda una vida? Acarició el papel para comprobar que la tinta se había secado y mojó sus labios nerviosa. Otra verdad. Imperturbable sobre el papel. Se limitó a pensar que eran sólo ideas, su vida no era así. Su vida era lo que ella hacía con su vida.

“A veces añorando, se llega a vivir de recuerdos”

Otra vez se retrucaba. No podía seguir así. Tenía que parar. Suspiró y se le escapó un gemido de ligera angustia. Temía perder todo por añorar algo que nunca conseguiría. Pero, al fin y al cabo, ¿qué era su “todo”? ¿Era él? ¿Su trabajo? ¿Ella misma? ¿Es posible perderse a uno mismo?, pensó. Dudó en torno a esa pregunta. ¿Acaso se había perdido ya? Sintió que el tren arrancaba. ¿O ya había arrancado antes? Miró al asiento frente a ella y había una mujer mayor observándola ávidamente. Bajó la mirada hacia su anotador y sintió que quería que nunca nadie lea sus anotaciones. No quería ser esa persona. Escribir cosas sin sentido y desesperanzadoras en un tren en el que quizás no quería estar y temiendo perderse. Era él quizás su salvavidas. Lo que la sacaba a flote de sus propios pensamientos. Sí. Ahí se alegró. Recordó. Recordó que cuando ella se sentía sola y empezaba a anotar frases, él aparecía y de un momento a otro ya no anotaba más. Y se sonrió a sí misma mientras jugaba con su pelo. O incluso antes de subir al tren, él le guiñó un ojo y le dijo que todo iba a estar bien. ¿Él sabía? ¿Sabía que ella iba a sentirse así? ¿Tanto la podía conocer después de dos años? Después de todo ¿Qué es el tiempo? ¿Quién dice cuándo es suficiente y cuándo no? Quizás él la conocía más de lo que ella se conocía a sí misma. Perdió el hilo. No recordaba si el tren ya había arrancado o no. Cerró los ojos y se concentró. Odiaba cuando pasaba esto. Tocó su bolsillo y sí.. las pastillas estaban ahí, pero no las quería tomar. Aunque temía demasiado lo que podía llegar a ver.. a veces aterraban. Abrió los ojos con terror y de repente, como cuando se quita una bandita de golpe. Él estaba ahí, en el asiento contiguo al de la señora mayor. Al principio la miraba atentamente, como buscando algo en ella. Luego se relajó en una sonrisa y bajó la mirada al anotador. Ella lo guardó lentamente sin perder contacto visual y le preguntó por qué estaba allí. El tren arrancó y se llevó con ella la esperanza de que él se pudiera bajar.

Caught you in the middle.


You were dreaming when I first saw you, Classic meeting, everybody has something to dream. Hoping for the best, I tried to open your eyes. When you saw me, I realized, that there’s always a person that loves more than the other.. only that I wish it wasn’t me. Talked a while, laughed sometimes, dreams are the most unexpected lie. Then it happens, our walk didn´t end so well, and you went to another road. I didn´t blame you, I caught you in the middle, in the middle of another walk.