Las huellas que dejan mis pies no se borran
agua en mis ojos el cielo se nubla
y un río se escucha de lejos
Las cosas me acompañan y se van. Las tengo de noche, las pierdo de día. No estoy preso de las cosas; ellas no deciden nada.
La memoria guardará lo que valga la pena. La memoria sabe de mí más que yo; y ella no pierde lo que merece ser salvado.